martes, 13 de octubre de 2015

AUTOESTIMA Y AUTOCONCEPTO

AUTOCONCEPTO
El autoconcepto es la imagen que una persona tiene de sí misma. Esta imagen se basa en el conocimiento que una persona tiene de lo que ha hecho y ha sido, y sirve como guía a la hora de decidir qué hacer o ser en el futuro.
El autoconcepto que se construye en la niñez suele ser sólido y puede perdurar hasta la edad adulta. Si en esta época un niño se forma una imagen negativa de sí mismo, también puede acompañarle hasta mucho tiempo después de haber abandonado la niñez. Por este motivo, puede resultar útil que los padres ayuden a los niños a formarse una imagen positiva de sí mismos.
Los niños más pequeños tienden a usar un pensamiento de todo o nada que aplican también a sí mismos. Sin embargo, entre los siete y los ocho años los niños desarrollan sistemas de representación que les permiten integrar diferentes características de sí mismos para hacer generalizaciones más amplias. Por ejemplo, pueden decir: "Me siento muy inteligente en lenguaje, pero muy poco inteligente en matemáticas". Es decir, pueden integrar dos conceptos que parecen contradictorios (listo y tonto).



AUTOESTIMA
El autoconcepto que un niño tiene de sí mismo es muy importante para el desarrollo de la autoestima. La autoestima es el sentido de la propia valoración. Los niños comparan sus yo ideales con sus yo reales y se juzgan a sí mismos.
Las opiniones que los niños tienen de sí mismos ejercen una gran influencia en el desarrollo de la personalidad y sobre todo en su estado de ánimo. Los niños con una autoestima alta tienden a ser alegres, mientras que los niños con baja autoestima suelen mostrarse deprimidos o irritables.
Los niños con autoestima alta son confiados, curiosos e independientes, confían en sus propias ideas, inician retos o actividades nuevas con confianza, se sienten orgullosos de su trabajo y se describen de forma positiva, toleran bien la frustración, se adaptan bien al cambio, perseveran para alcanzar una meta y pueden manejar adecuadamente una crítica o las burlas.

Por el contrario, los niños con baja autoestima no confían en sus propias ideas, carecen de confianza, tienen falta de voluntad, observan en lugar de explorar por sí mismos, se retraen, se alejan de otros niños, se describen de manera negativa y no se sienten orgullosos de su trabajo.

lunes, 12 de octubre de 2015

INTELIGENCIAS MÚLTIPLES.


La teoría de Inteligencias Múltiples fue ideada por el psicólogo estadounidense Howard Gardner como contrapeso al paradigma de una inteligencia única. Gardner propuso que la vida humana requiere del desarrollo de varios tipos de inteligencia. Así pues, Gardner no entra en contradicción con la definición científica de la inteligencia, como la "capacidad de solucionar problemas o elaborar bienes valiosos".

Howard Gardner y sus colaboradores de la prestigiosa Universidad de Harvard advirtieron que la inteligencia académica (la obtención de titulaciones y méritos educativos; el expediente académico) no es un factor decisivo para conocer la inteligencia de una persona. Un buen ejemplo de esta idea se observa en personas que, a pesar de obtener excelentes calificaciones académicas, presentan problemas importantes para relacionarse con otras personas o para manejar otras facetas de su vida. Gardner y sus colaboradores podrían afirmar que Stephen Hawking no posee una mayor inteligencia que Leo Messi, sino que cada uno de ellos ha desarrollado un tipo de inteligencia diferente.

Gardner afirma que todas las personas son dueñas de cada una de las ocho clases de inteligencia, aunque cada cual destaca más en unas que en otras, no siendo ninguna de las ocho más importantes o valiosas que las demás. Generalmente, se requiere dominar gran parte de ellas para enfrentarnos a la vida, independientemente de la profesión que se ejerza. A fin de cuentas, la mayoría de trabajos precisan del uso de la mayoría de tipos de inteligencia.

La educación que se enseña en las aulas se empeña en ofrecer contenidos y procedimientos enfocados a evaluar los dos primeros tipos de inteligencia: lingüística y lógico-matemática. No obstante, esto resulta totalmente insuficiente en el proyecto de educar a los alumnos en plenitud de sus potencialidades. La necesidad de un cambio en el paradigma educativo fue llevado a debate gracias a la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner en el que ha supuesto una gran revolución en el mundo educativo.

Javier Bahón, afirma algunas de las causas:
- Supone un paradigma de crecimiento, no de déficit. Es decir, pone su foco inicial en aquello que las personas hacen bien y les ayuda a potenciarlo. Después, detectadas las debilidades, también podrán mejorarse basándonos en las fortalezas anteriores. Es el camino opuesto al actual donde, principal y a veces únicamente, sólo se resalta lo que cada uno hace mal. Muchas veces sin estrategias para corregirlo.
- Múltiples caminos para aprender. Cuando la información del entorno llega al cerebro por rutas diferentes es muy probable que alguna de ellas sea más efectiva que las demás. Esto garantiza más aprendizaje y una comprensión más profunda.
- Atención a la diversidad. Se puede enseñar cantando, contando, creando, mirando, reflexionando, escuchando, compartiendo, organizando... Las personas somos diferentes, con fortalezas diversas. Dejar que cada uno use las suyas para aprender no debiera ser una posibilidad, sino un derecho.
- Todos somos inteligentes. Las IM nos acercan a otra definición de inteligencia más justa que la del CI; igualmente, es más cercana a la vida real donde las personas demuestran su valía no sólo en competencias lógico-matemáticas y verbal-lingïísticas, que sí son las "ganadoras" en el sistema escolar. La vida es mucho más rica que este modelo de escuela y debemos educar "para la vida".

La investigación de Howard Gardner ha logrado identificar y definir hasta ocho tipos de inteligencias distintas:

1. Inteligencia lingüística: La capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarnos con los demás es transversal a todas las culturas.
La inteligencia lingüística no solo hace referencia a la habilidad para la comunicación oral, sino a otras formas de comunicarse como la escritura, la gestualidad, etc.
Quienes mejor dominan esta capacidad de comunicar tienen una inteligencia lingïística superior. Profesiones en las cuales destaca este tipo de inteligencia podrían ser políticos, escritores, poeteas, periodistas...

2. Inteligencia lógico-matemática: Este tipo de inteligencia se vincula a la capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos. La rapidez para solucionar este tipo de problemas es el indicador que determina cuánta inteligencia lógico-matemática se tiene.
Los célebres test de cociente intelectual (IQ) se fundamentan ene este tipo de inteligencia y, en menor medida, en la inteligencia lingüística. Los científicos, economistas, académicos, ingenieros y matemáticos suelen destacar en esta clase de inteligencia.

3. Inteligencia espacial: La habilidad para poder observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas está relacionada con este tipo de inteligencia, en la que destacan los ajedrecistas y los profesionales de las artes visuales (pintores, diseñadores, escultores...).
Las personas que destacan en este tipo de inteligencia suelen tener capacidades que les permiten idear imágenes mentales, dibujar y detectar detalles, además de un sentido personal por la estética. En esta inteligencia encontramos pintores, fotógrafos, diseñadores, publicistas, arquitectos, creativos...

4. Inteligencia musical: La música es un arte universal. Todas las culturas tienen algún tipo de música, más o menos elaborada, lo cual lleva a Gardner y sus colaboradores a entender que existe una inteligencia musical latente en todas las personas.
No hace falta decir que los más aventajados en esta clase de inteligencia son aquellos capaces de tocar instrumentos, leer y componer piezas musicales con facilidad.

5. Inteligencia corporal y cinestésica: Las habilidades corporales y motrices que se requieren para manejar herramientas o para expresa ciertas emociones representan un aspecto esencial en el desarrollo de todas las culturas de la historia.
La habilidad para usar herramientas es considerada inteligencia corporal cinestésica. Por otra parte, hay un seguido de capacidades más intuitivas como el uso de la inteligencia corporal para expresar sentimientos mediante el cuerpo.
Son especialmente brillantes en este tipo de inteligencia bailarines, actores, deportistas y hasta cirujanos y creadores plásticos, pues todos ellos tienen que emplear de manera racional sus habilidades físicas.

6. Inteligencia intrapersonal: La inteligencia intrapersonal se refiere a aquella inteligencia que nos faculta para comprender y controlar el ámbito interno de uno mismo.
Las personas que destacan en la inteligencia intrapersonal son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre éstos. Esta inteligencia también les permite ahondar en un introspección y entender las razones por las cuales uno es de la manera que es.

7. Inteligencia interpersonal: La inteligencia interpersonal nos faculta para poder advertir cosas de las otras personas más allá de lo que nuestros sentidos logran captar. Se trata de una inteligencia que permite interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso.
Es una inteligencia muy valiosa para las personas que trabajan con grupos numerosos. Su habilidad para detectar y entender las circunstancias y problemas de los demás resulta más sencillo si se posee (y se desarrolla) la inteligencia interpersonal. Profesores, psicólogos, terapeutas, abogados y pedagogos son perfiles que suelen puntuar muy alto en este tipo de inteligencia descrita en la Teoría de las Inteligencias Múltiples.

8. Inteligencia naturalista: La inteligencia naturalista permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados a la naturaleza, como por ejemplo las especies animales y vegetales o fenómneos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos de la naturaleza.

Javier Bahón, propone tanto una tabla con una serie de ítems para observar que habilidades se tienen más desarrolladas (imagen 1), como un menú didáctico para trabajar todas las inteligencias múltiples (imagen 2):



domingo, 11 de octubre de 2015

¿Cómo podemos mejorar nuestra labor trabajando el contexto?

A continuación, vemos unos consejos para una práctica docente en consonancia con el desarrollo contextual de los niños y las niñas:

1)    Utilizar metodologías como el aprendizaje situado o el constructivismo, creando ambientes de aprendizaje.
2)    Ser un buen referente social y modelo de conducta para nuestro alumnado. No hay que olvidar que el aprendizaje vicario en las niñas y los niños es primordial.
3)    Transmitir equitativamente buenas expectativas a todos nuestros alumnos teniendo en cuenta la teoría de la profecía autocumplida.
4)    Establecer una disciplina básica en el aula basada en el establecimiento de unas pocas reglas de comportamiento y el elogio de conductas apropiadas.
5)    Promover la interacción entre iguales a través de metodologías de aprendizaje cooperativo en las que un alumno o una alumna sólo alcanzará su objetivo si el resto de compañeros también lo alcanza.
6)    Promover jornadas con actividades en las que las familias y los centros educativos se relacionen.

7)    Estar en contacto con las familias de nuestro alumnado, siempre de manera relajada y cooperativa.

¿Cómo nos afecta el contexto?

Las investigaciones sobre el desarrollo infantil que tuvieron lugar aproximadamente a partir de la segunda mitad del siglo XX -de la mano de psicólogos y estudiosos destacables en este campo como Gesell, Piaget, Vigotsky o Wallon- apuntan de forma innovadora a la importancia que el contexto y las relaciones interpersonales tienen en el desarrollo de las personas.

Principalmente son dos los modelos teóricos que explican cómo influye el contexto sobre los niños y las niñas:
·         El modelo ecológico de Bronfenbrenner:
Esta teoría estudia las relaciones de los organismos y los ambientes, es decir, la forma en la que las personas y los hábitats configuran su desarrollo mutuamente. Este concepto llevado al código pedagógico supone que el estudio del desarrollo infantil se centra no sólo en el individuo y sus características, sino también en los diferentes contextos o “sistemas” en los que se desarrolla. En otras palabras, el desarrollo del niño y de la niña es un proceso dinámico e interactivo entre la persona y los contextos.

A continuación, la teoría  de Bronfenbrenner explica el ambiente del individuo y sus relaciones de forma jerarquizada en cuatro niveles:

§  Microsistema: supone el patrón de actividades, roles y relaciones interpersonales que el sujeto experimenta en un entorno inmediato. Para los niños y las niñas, el microsistema está formado por la familia y la escuela.
§  Mesosistema: implica las relaciones entre varios contextos o situaciones entre los que se encuentra la propia persona y en los que esta participa activamente. Es decir, un mesosistema es un sistema de microsistemas. En el caso de nuestro alumnado, éste serían las relaciones entre la escuela, el grupo de iguales y la familia.
§  Exosistema: se refiere a uno o más entornos que no incluyen a la persona como participante pero en los que se producen hechos que afectan al entorno que comprende la persona, o que se ven afectados por lo que ocurre en ese entorno. En definitiva, hace referencia al plano donde se relacionan las diversas situaciones del mesosistema. Para un niño o una niña, esto podría ser el microsistema de uno de sus padres.
§  Macrosistema: se refiere a las correspondencias, en forma y contenido, de los sistemas anteriores que existen en el plano de la cultura junto con cualquier sistema de creencias o ideología. Así, se concibe copmo el marco de información e ideología que imprime significado a las redes sociales, los roles, las actividades y sus interrelaciones.

En resumen, este modelo explicativo del desarrollo implica que los sujetos comparten experiencias e influencias debidas a su pertenencia a sistemas de más alto nivel (familia, organizaciones, comunidades, periodos históricos, etc.). Por eso, los procesos evolutivos no pueden ser comprendidos sin información de los distintos niveles de organización social en los que se incluyen el desarrollo, el aprendizaje y la acción humana.

·         El modelo transaccional de Sameroff:
En este modelo el énfasis contextual defiende que hay que tener en cuenta el importante papel que juegan las diferencias individuales del niño o la niña, lo que la niña o el niño provoca en el ambiente y lo que es capaz de tomar de ese ambiente.
De esta manera, el desarrollo del niño se concibe como el producto de las continuas interacciones dinámicas entre la persona y las experiencias proporcionadas por su familia y su contexto social con una visión igualitaria sobre los efectos de la niña o el niño y el ambiente.

Además, este modelo propone tres estrategias de intervención para producir cambios en el desarrollo de un niño o una niña:
§  Remedio: supone cambiar la forma en que el niño actúa con los padres. Se sitúa dentro del código personal de la persona.
§  Redefinición: implica cambiar la forma en que los padres interpretan la conducta del niño; se reorienta la visión de los padres hacia atributos de la niña o del niño más aceptables y positivos. Está dentro del código familiar del niño o la niña.

§  Reeducación: pretende cambiar la forma en que los padres actúan con el niño. Hablamos del código cultural del sujeto.

sábado, 10 de octubre de 2015

DESARROLLO SOCIAL


EL DESARROLLO SOCIAL DEL NIÑO/A


La necesidad más profunda del hombre, como señala Erich Fromm, es ‹‹la necesidad de superar su separatividad, de abandonar la prisión de su soledad››. Con esto, se alude a la importancia de las relaciones sociales y las uniones interpersonales que se establecen con el medio y la influencia que tienen sobre nosotros y, en especial, en los niños y niñas que comienzan la etapa de Educación Primaria. El desarrollo social es uno de los pilares básicos sobre los que se sustenta nuestro alumnado y depende de cómo los niños/as son capaces de relacionarse en el ámbito familiar, social y escolar.


Según la teoría del desarrollo psicosocial de Erikson, entre los 6 y los 12 años, el niño/a pasa por la etapa de la laboriosidad frente a la inferioridad. Es la edad en que comienza la instrucción escolar y el alumnado se va incorporando al entorno de manera productiva. Además, se ponen en práctica las normas y comportamientos sociales que ha aprendido. Y si los niños/as son capaces de poner todo esto en práctica, se sienten útiles y van adquiriendo autonomía, individualidad. Sino, aparece el sentimiento de inferioridad e inutilidad que no les deja avanzar.

Como bien se explica en la teoría del desarrollo interpersonal, en Primaria también se emprenden, junto a las nuevas capacidades de laboriosidad, las interacciones sociales y las relaciones con los iguales que cada vez van teniendo una mayor importancia en su desarrollo. Se deja, progresivamente, el egocentrismo para promover una relación cooperativa  y bilateral. Se trata de la relación social frente a la persistencia del yo.

En las relaciones sociales que establece el niño/a en la edad escolar, tiene importancia, pues, que el niño se sienta productivo y que se relacione con los demás. Son distintas las realidades que actúan sobre el desarrollo social del niño/a: la amistad, la familia, la escuela y los llamados ‹‹ tutores invisibles ››.

TEORÍAS ACTUALES SOBRE EL DESARROLLO SOCIAL

TEORÍAS ACTUALES SOBRE EL DESARROLLO SOCIAL DEL NIÑO/A

Las teorías actuales señalan que el ser humano sólo se desarrolla adecuadamente cuando establece vínculos con los demás. Por tanto, hay que aprovechar estrategias y técnicas que favorezcan el desarrollo social del niño/a. 

Los juegos se convierten en un instrumento esencial a la hora de que las relaciones entre iguales, entre la familia, incluso en la escuela, se potencien progresivamente. Se pueden realizar juegos con cuentos, en los que el niño/a participe con sus iguales o familiares, con puzles que se hagan en grupo, juegos de mesa, juegos al aire libre, adivinanzas y, en general, cualquier tipo de actividad que fomente el vínculo social. 

El siguiente vídeo muestra la importancia que tiene el juego en el desarrollo del niño en general y, en concreto, en el desarrollo social. Jugar les enseña a compartir, a ponerse en la piel de los demás, a interactuar, a aprender y respetar normas de comportamiento... y un sinfín de actuaciones sociales que les ayudan a desarrollarse y socializarse.



EDUCAR EN VALORES

EDUCAR EN VALORES
Según Peiró, el acto de educar, en sí mismo, transmite valores. Sin embargo en muchos casos los docentes no son conscientes de esta premisa, pues esta transmisión se da mediante la interacción cotidiana, mediante el comportamiento normativo, el afectivo y la conducción a procesos de enseñanza. Siguiendo a Fierro y Carbajal (2003), los valores están anclados en la forma como se trabaja en el aula, instalado en las declaraciones y normas que se plantean a los alumnos, así como en la consistencia con que se hace cumplir; en el tipo de trato que se da a los alumnos y los juicios de valor. La educación en valores no tiene cabida en el currículum formal y queda sujeta a conocimientos, creencias y afectos que entretejen a lo largo de la práctica cotidiana.

Por lo tanto, educar en valores es una educación en libertad y para la libertad. Por ello no es suficiente conocer los valores, sino hay que integrarlos en la propia vida. En el que las personas sean más decididas, productivas, a despertar el sentido crítico y tener mejores relaciones con los demás. 

También, que los alumnos sepan que sus valores son las ideas acerca de lo que es más importante para ellos en su vida; desarrollen el pensamiento reflexivo y la conciencia crítica; que se conviertan en agentes de su propio desarrollo, para el cual podemos valernos del diálogo, la reflexión y la libre elección (experiencias propias).

Propuesta de cómo trabajarlo utilizando los siguientes materiales:

·           Hoja de valores: ofrecer preguntas para generar debate. Delimitar las expectativas.
·           Página con frases inacabadas: el alumnado debe pensar una situación concreta (reflexión).
·           Preguntas abiertas: diálogo adulto-niño/a con actitud dialogante. Examinar su vida.
·            Viñetas a describir: Dibujo o ilustración que deben defender con argumentos.
·           Otras actividades: Autobiografía, homenajear a…, debate de valores, contrato personal.

3 propuestas educativas para trabajar y educar en valores

1. La imitación

Herramienta básica para el aprendizaje y además constituye una base por la cual el niño comienza a conformar su personalidad. Algunos ejemplos de la transmisión de valores utilizados en educación a lo largo de la historia son la trasmisión de valores a través de cuentos o fábulas populares.

-¿Qué es el modelado o aprendizaje vicario?

No aprendemos solo por el acto de imitar sino también a través del aprendizaje vicario o modelado.  Podemos definir el modelado como el aprendizaje a través de la observación activa por la cual las personas observan una conducta que va acompañada de un determinado valor. El observador analiza dicha conducta y no la reproduce solo por imitación sino que la integra con las propias competencias internas que ya tiene adquiridas, generando así una conducta semejante a la observada pero modelada, con variaciones.

-¿Como puede adquirir el alumno este modelo de conducta?

-Elaborar unos objetivos claros, a corto, medio y largo plazo sobre la conducta que se quiere adquirir.
-Graduar la dificultad de la conducta a adquirir.
-Especificar al alumno las conductas más relevantes a observar en el modelo.
-Desarrollar actividades donde el alumno deba describir la conducta del modelo y posteriormente llevarla a cabo en situaciones controladas, como el aula de clase.
-En todo este proceso es importante un feedback constante entre profesor y alumno.

2. La empatía

 La empatía es la habilidad que posee una persona de entender los pensamientos y sentimientos de otros manifestando sentimientos de simpatía, comprensión y ternura.
La empatía exige madurez emocional, comprensión de sí mismo y de los demás y una apertura hacia la experiencia. Es por ello que es necesaria la formación del alumno desde la primera infancia, y se debería incluir en los programas de estudios el aprendizaje de habilidades como solidaridad y colaboración conjunta, para saber comunicar nuestras emociones y saber interpretar las de los demás.

Propuesta de actuación

En el aula podemos promover encuentros y aplicar técnicas pedagógicas que fomentan la empatía como: dinámica de grupos, juegos grupales, juegos de roles, etc.

Bussenius nos propone una serie de ejercicios para desarrollar la capacidad empática:
Ø  Enseñar a controlar las emociones
Ø  Promover el control de la incertidumbre.

Ø  Promover el dominio de lo mímico.

Ø  Ejercitar sentimientos de aprecio.

Ø  Para dar confianza.

Ø  Para que sientan confianza, seguridad.


En tales ejercicios el educador no es neutral. Entre las cualidades principales de educador tenemos el amor y firmeza acompañada de un ejemplo empático y un animador a obrar.

Para las dramatizaciones se puede utilizar:
·        El psicodrama: se centra en el alumno que tiene problemas.
·         El sociodrama: implica más de dos sujetos.

3. Los dilemas morales en la educación en valores

PIAGET (pionero) 1932, describe el criterio moral en el niño y su tesis acerca del desarrollo moral.
Según Peiró, el dilema moral es una estrategia para promover en los alumnos los valores educativos, que consisten en narraciones breves de situaciones donde se ponen los valores del niño en conflicto. Se presenta un conflicto de valores y la necesidad de tomar una decisión ante él.

Los objetivos de esta técnica son:
      Desarrollar el razonamiento moral.
      Potenciar el desarrollo de las estructuras de juicio moral.
      Ayudar a tomar conciencia de los principales problemas éticos de nuestra sociedad.
      Crear conflictos cognitivos con el fin de fomentar el diálogo interno del alumnado consigo mismo y con los demás.
      Posibilitar el desarrollo de actitudes de respeto y tolerancia.

Propuesta didáctica.

1. Dilemas hipotéticos: son problemas de ámbito teórico y abstracto semejantes a situaciones reales.
2. Dilemas reales (casos reales): son casos extraídos de la vida cotidiana, temas actuales o hechos que ocurren a nuestro alrededor. Motivan bastante, ya que plantean situaciones próximas a ellos.
3. Casos simples: Promueven la toma de decisiones del tipo “haz el bien” y “evita el mal” 4. Jerarquía de valores del yo-educando: Dilemas que exigen elegir entre “hacer el bien” y “hacer el bien mejor o distinto con otro valor”

Metodología didáctica para elaborar dilemas morales.

1. Plantear preguntas. 2. Hacer un resumen sobre el dilema e invitar a la reflexión individual. 3. Decidir la solución correcta y justificarla mediante un razonamiento moral. 4. Hacer pequeños grupos heterogéneos (diferentes puntos de vista). 5. Hacer una discusión grupal y extraer conclusiones grupales. 6. Para finalizar, se debe relacionar la discusión con la vida real